José Pozo pasó a mejor vida | Francisco
Tomás.-La vida de una persona no termina nunca, siempre estarán como presente sus hechos, que le harán recordarlo continuamente, y si esas acciones han sido positivas para el bien de la humanidad, aún en el supuesto de que hubiesen sido pocas, todavía aumentarán satisfactoriamente esa presencia. En el caso al que nos queremos referir, han sido tan abundantes, que es imposible referirse a ellas. Esa es la oportunidad que deseamos resaltar, porque son experiencias de una vida contundente y eficaz que le ha correspondido llevar a cabo a José Pozo, que se nos marchado sin apenas avisarnos, dejando a su esposa, tras larga enfermedad, que el ha atendido con todo su esmero y cariño; unos hijos bien educados y con hermoso porvenir en estos difíciles tiempos; una gran empresa que hace mucho bien en el pueblo y produce trabajo para ganar el pan nuestro de cada día, una frecuencia espiritual renovada. bien dispuesta, que se podía comprobar los domingos; con la pareja bien unida. Y todo esto y mucho más, con alegría, educación y todo lo que se le quiera añadir, con ese espíritu de ayuda a los demás. Y así ha sido como Pepe Pozo, que nunca olvidaremos en su Vilarrobledo de adopción. Descanse en paz, porque una historia así no termina nunca, aquí… porque está destinada a una vida eterna… | |
|
Leer más...
|
|